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Terra
La Coctelera

La leyenda del Dragón Blanco (Prólogo)

Prólogo. Triste despedida… Muerte de un ser querido.

La lluvia caía lenta y apenas se notaba, pero calaba hasta los huesos. La joven de espaldas se lamentó... Había dejado su paraguas en casa. Y aquel era un día de verano que pese a la calor, el agua caía en poca cantidad pero sin cesar.

-Akatsuki!- Llamó una voz familiar, dirigiéndose a la joven de doce años, pelo castaño claro y ojos azulados.- Tsuki-chan !!

La joven se dio la vuelta para ver a una chica unos años más mayor que ella, con uniforme de marinerita y pelo pelirrojo... Sus pupilas eran grises.

-Narumi-sama!!-Exclamó la joven al verla, y se tiró hacia ella.- Cómo estás hermanita?!*

La pelirroja era una de sus mejores amigas desde que había llegado a Japón hacía unos siete años. Al principio nadie se acercaba a ella por que además de ser nueva era medio china y por lo tanto una Gaijin...

Durante mucho tiempo había estado completamente sola, pero un día había conocido a Narumi y todo había cambiado. Ella la había echo descubrir que no estaba sola y que debía ser fuerte...

La chica sacó de su bolsa un paquete y se lo entregó a Akatsuki. Ella se sorprendió.

-Es para mí?- Preguntó un tanto emocionada.

-Claro, pero... Es una despedida.- Dijo en tono triste.- Lo siento Tsuki-chan, pero mañana me voy...

-Cómo, pero... Dónde?-Preguntó conmocionada por la noticia.- Pero por que te vas Naru...

La chica calló un rato pero al fin habló.

-Me voy a Estados Unidos, mis padres se oponen a que este con mi novio... Por eso me voy...Lo siento Akatsuki.

Narumi comenzó a frotarse los ojos para tratar de esconder sus lágrimas, pero le fue imposible. La otra chica no pudo reprimirlas.

-Pero solo tienes diecisiete años... Có... Cómo te vas a ir...? Snif!- Tartamudeó debido a los sollozos.- Naru no quiero que te vayas!

-Vamos Tsuki-chan, nos llamaremos todas las semanas y también nos cartearemos...- Ambas se abrazaron sin poderlo evitar.- Vamos...

Después de tan triste despedida, Narumi acompañó a Akatsuki a casa y le dijo que abriera el paquete. Era una especie de libreta, un diario...

-Eso es para que escribas en él todos tus pensamientos e inquietudes, JA JA!- Rió. - Y luego hay otra cosa...

Se sacó una especie de cadena del bolsillo de su uniforme y se la puso en el cuello a la chica.

-Esto es para que no me olvides. Lo cogió con las manos y vio que era una especie de dragón blanco con una inscripción detrás: " A.P.S 5-5-1998 ".

-¿Quiero que estés bien, de acuerdo?- Preguntó, esperando un si por respuesta.- Y no dejes que te tomen el pelo, de acuerdo?

-Si... -La vio marchar y entró a su portal sin ganas de nada.- "Nunca voy a olvidarte Narumi"

Abrió la puerta del segundo, y entró en el interior del piso.

-¿¡Papá!?- Preguntó triste. - ¿Estás ahí?

Entró al comedor y vio un sillón que estaba de espaldas. Su padre estaba sentado en el pero no le respondía.

-Papá... - Vio algo blanco en el suelo... Una nota; la cogió. Leyó:

" Lo siento... No me mires por favor"

La joven entonces, dio la vuelta al sillón para descubrir algo que la dejo helada y con una sonrisa de incomprensión...

Continuará...


Shorah~

Estoy a oscuras...

Los hermanos Elrich jugaron con su destino y su vida. Al intentar recuperar lo que a medias es suyo...

" Estoy paralizado, la sangre me arde a la vez que se enfría por mis venas... Es una sensación extraña y asquerosa, pero me sienta bien... Es el poder, el poder que ahonda en mi y que se me cuela por cada nervio, cada músculo, cada pequeña parte de mi cuerpo.

El cuerpo de mi hermano yace desfigurado, deformado al intentar traerlo de nuevo a este mundo, pero sin embargo yo no lloró, simplemente sonrió. Quizás es el dolor de esta pérdida o simplemente que estoy a punto de morirme de asco... Que és... Vosotros lo sabéis...? Yo no... Estoy perdido en este mundo sin sentido...

Tanto tiempo buscando una cura, una solución, la respuesta a mis dudas... Y finalmente mira lo que pasa. Todo se ha arruinado por mi culpa. Porque todo es oscuro ahora? Por que no veo la luz al final del camino...?

Pero sin embargo siento el poder que esto ha engendrado en mi... Siento la oscuridad apoderarse de mi ser y que la luz simplemente se va...

Se va y no vuelve. "

La chica de azules ojos contenía las lágrimas, y su expresión era la del terror, innombrable temor que la paralizaba por completo. El chico de rubios cabellos no paraba de mirar al cuerpo destrozado que yacía en medio del circulo de transmutación... Ni siquiera parecía humano. Que había pasado...? Que diablos era aquello...?!

"Ed...!"- Era incapaz de hablar...-" Al...! "

La chica cayó al suelo de rodillas, esperando que todo aquello tan sólo fuera un sueño, una horrible pesadilla que se perdería en su memoria al despertar... Pero no era así. Aquello era tan real...

No pudo contener más las lágrimas y se echo a llorar sin remedio.

" Esto no es nada bueno... Me está quemando... Lo siento, siento cómo el cuerpo me arde! El poder es tal... Hermano, quiero irme contigo, ya estoy cansado de esto... Por favor, mátame ya oscuro segador de vida. "

El joven dio una palmada con ambas manos y tocó el suelo. Unos extraños brazos le agarraron y él cerró los ojos...

" Adiós..."

La joven de cabello rubio levantó la vista. Dejó de derramar sus lágrimas para abrir los ojos de una manera exasperante...

-Ed...!!!- Gritó, reaccionando casi al instante.-..........

Se abalanzó hacia él y...

La oscuridad lo cubrió todo.

..:: Todo lo que nos une - InuYasha ::..

Pasaron siete años desde la muerte de Naraku. Todos eran felices; claro está, unos más que otros.

Pero algo era importante, y es que la vida seguía su curso y todo había acabado bien.

Inuyasha se había convertido en humano y se había casado con Kagome, entonces se habían ido a la época actual y se había sellado el pozo devorahuesos. Sango era feliz con Miroku,

pues se habían casado; Kikiou, al fin descansaba en paz; Kaede , quizás esperando su muerte,

seguía protegiendo la aldea. Shippo ya tenía 15 años y había ido a entrenarse. Su meta era convertirse en un gran luchador.

Jaken, Sesshoumaru y Rin seguían igual que siempre, solo que Rin ya había crecido; a sus 18 años se había convertido en una hermosa joven a la que ya habían cortejado varios hombres que habían salido despedidos por los aires por las malas intenciones que llevaban.

Según Sesshoumaru, era una chica demasiado inocente para poder entender lo que esos hombres querían hacerle y en ocasiones se mostraba rebelde con él. Lo cierto era que él solo lo hacía para protegerla pero en el paso de niño a adulto los cambios en la mente son muchos...

Por un lado ella se sentía más madura que cualquier persona de su edad y por otro necesitaba más libertad para poder hacer lo que quisiese con su vida. El antes arrogante Sesshoumaru, solo pensaba en que ella no le tenía mucho respeto y que sólo era una niña.

Si, el respeto quizás era lo que él deseaba...pues él la había protegido siempre y nunca le había fallado.

Y ahora comencemos nuestra historia, que se centra en Sesshoumaru, Rin y todo lo que les llevó a poder ser felices, pasando por momentos felices y tristes...

Era una hermosa mañana de primavera. La luz invadía totalmente el lago en que una bonita chica de blanca tez y cabello negro se bañaba. Sus acompañantes la estaban esperando al otro lado.

-Tardas demasiado! Date prisa!- Dijo un hombre de cabellos plateados, ojos dorados y extrañas vestiduras.

-Espérese señor Sesshomaru, no tardaré ni un minuto más!- Dijo la joven de cabello ébano y ojos ambarinos. No le gustaba cuándo la comenzaba a atosigar.

-Vamos Rin, sal ya!- Se comenzaba a hartar de aquella espera, aunque tampoco quería llevársela a rastras.

- Si, ya estoy. Páseme el kimono, por favor.- Dijo Rin, terriblemente agobiada por su señor.

-Ten.- El youkai le tendió el kimono y al hacerlo no pudo evitar quedarse pasmado ante la desnudez de la joven.-...

-Ahhh! Pero no mire!- Gritó la chica tapándose los senos.

-Pues no me digas que te pase el kimono!- Exclamó con el orgullo herido y girando la cabeza.- "No he podido evitarlo..."

Rin se puso el kimono y salió de detrás de la roca de dónde estaba. Su rostro delataba lo roja que estaba por la acción de su amo.

-Rin, no deberías ser así con el amo!- Exclamó Jaken con su voz chillona, que lo había oído todo, y como siempre estaba dispuesto a echar una bronca- no te sobrepases o obtendrás algo que no des...!

Sesshoumaru le dio una patada para callarlo.

-Aquí el único que echa broncas a Rin soy yo.- Dijo fríamente el demonio.

-JaJa! Comienza a parecerse usted a su hermano Inuyasha, señor Sesshomaru.- Dijo, pasándosele la vergüenza de lo que había pasado hacia unos momentos y volviendo su expresión alegre.

Sesshomaru hizo caso omiso de su comentario, pero se fijo de nuevo en su sonrisa. Siempre le hacía sentirse bien.

De repente recordó algo que tenía que comentarles a sus acompañantes. Hacía unos días había llegado una carta desde las tierras de su madre y tenía que presentarse sin demora.

-Vamos. Debemos llegar al castillo antes de mañana si no queremos que mi madre se enfade.

-Su madre???!!!!!- Exclamaron Jaken y Rin al unísono y demasiado sorprendidos.

-Si, el otro día llegó una carta desde sus tierras. Debemos ir.- Ahora tenía una nota de preocupación en la voz y el rostro normalmente frío extrañamente compungido.

Rin le miró. Sabía que pasaba y estaba triste desde hacía unos días.

La verdad era que el se temía algo desde hacia mucho tiempo y ese temor había llegado...

El grupo pasó el día sin demasiados contratiempos y al fin llegó la noche. Jaken y Rin encendieron un fuego para poder cocinar y el pequeño demonio verde fue en busca de comida.

Youkai y humana se quedaron solos frente a la fogata.

La joven se había quedado pensando en lo que había leído en la carta.

Estaba extrañamente triste por aquello y no pudo resistir más tiempo en confesarselo.

La joven miró el rostro de Sesshoumaru, justo frente a ella, tenuemente iluminado por las llamas.

- se...señor sesshoumaru- Dijo reuniendo valor.- Debo confesarle algo…

-Que has echo esta vez? - La fulminó con la mirada, con lo que los pómulos de la joven se tiñeron de un leve rubor.

-Es que...yo... leí su carta...!!- Dijo. Sus palabras se entrecortaban- perdóneme por...

- Estate quieta...- Le dijo con voz sobria y acercando una de sus garras a ella.

-Lo siento mucho...- Dijo ella extrañada por el comportamiento de su señor.

-No te muevas ni un milímetro Rin- Dijo acercando más su garra a ella.

Su mano agarró algo que había en la espalda de la joven. Ella quedo horrorizada al ver una serpiente de vivos colores que se le había subido por la espalda sin ni siquiera notarla.

-Estaba dispuesta a atacarte.- Dijo Sesshoumaru tirándola al bosque.

A Rin se le olvido lo que le estaba diciendo y tuvo miedo. Sentía que era una estúpida y que si algún día se iba del lado de su señor...

Estaba un tanto avergonzada, pero el orgullo le hacía sentir rabia.

- Sabe qué?!- El la miró interrogativo, esperando a que la joven se explicara- Soy una metomentodo y una irrespetuosa con usted...El señor Jaken tiene razón, no debería meterme dónde no me llaman. Pero necesito que usted me dé más libertad.

Sesshomaru quedó sorprendido por las palabras de Rin.

- Lo pensaré.- Dijo fríamente sin mostrar sentimiento alguno.

- De acuerdo.- Dijo aguantándose la rabia. Le molestaba que su amo fuese así de frío...

Después de que Jaken hubiera vuelto y hubiesen cenado, la joven se retiró a dormir junto a un árbol.

O eso pensó Sesshoumaru cuándo la vio recostarse en el viejo tronco.

Cuándo pensó que los dos Youkais ya se habían dormido y vigilando que su amo no la oyese , la joven cogió sus cosas.

No podía aguantarlo más, sabía que él la apartaría pronto de su lado... Por aquello que tanto la entristecía y que le partía el corazón.

-Adiós Sesshoumaru sama...- Dijo girando la cabeza. - Adiós mi...

No pudo terminar la frase pues la comenzaba a ahogar un llanto inesperado.

La figura de la chica se perdió en el frondoso bosque...

Rin caminaba por el bosque. La tristeza ahondaba en su corazón por dejarle atrás... Jamás habría querido separarse de él pero esa carta que había leído sin permiso y lo frío que era su señor la hacían sentir que pronto se desharía de ella... De una manera u otra debía irse para no ser una molestia...

Desde luego no tenia las ideas muy claras de lo que iba a hacer. Suponía que caminaría lejos de allí, dónde su amo no pudiese seguirle el rastro. Con el tiempo él ya no recordaría su olor.

Pero el mundo es cruel, y mucho más con las mujeres así que pasó algo que la joven no agradeció.

Unos hombres aparecieron en el camino; Se acercaban a ella lentamente y con gesto amenazador. Rin tuvo el presentimiento de que nada bueno iba a ocurrir y dio media vuelta corriendo, arrepintiéndose momentáneamente de haber abandonado el campamento. Pero cuando parecía que podría escapar, vio que otros dos hombres la esperaban.

- " Bandidos... No había contado con esto..."- Se dijo la joven asustada, aunque no quería volver con su señor. Sería demasiado humillante...

Quiso echar a correr por uno de los lados del bosque, pero los hombres fueron más rápidos y la agarraron del kimono, haciéndola caer de bruces al suelo.

- Ugh...!- Notó cómo le quitaban la bolsa en la que llevaba sus pertenencias y esparcían su contenido por el suelo.

- No lleva nada valioso en la bolsa...- Dijo una sonora voz masculina. Rin no logró ver su cara, estaba demasiado oscuro... Tenía miedo de lo que podría pasar, pero con suerte la dejarían ir sólo robándole la bolsa.

- Para qué queremos la bolsa si tenemos a una desvergonzada que va por los caminos de noche?- Su temor se vio echo realidad cuándo oyó esto.

- Ah...!- El hombre que la inmovilizaba le dio la vuelta, haciendo que se lastimara con la dura tierra en la que yacía.

- Estate quieta y callada si no quieres morir. - Dijo la cara de aquél hombre, acercándose a la de la joven.

- No! No quiero!- Gritó haciendo caso omiso de aquellas palabras. El vil hombre le abrió el kimono por el pecho, dejando al descubierto su torso desnudo.

- De verdad no estás nada mal, mujer.- Le dijo lamiendo desde su cintura hasta sus pechos.

La joven sintió un tremendo asco, pero algo que nunca antes había sentido. Pensó en si su amo alguna vez la trataría como a una mujer...

Antes de que pudiese gritar de nuevo, el hombre le tapó la boca con su fuerte mano.

Su mano se había colado entre las piernas de la joven mientras ella se movía frenéticamente tratando de escapar. Sus compañeros se regocijaban del espectáculo, dejando escapar sus malévolas risas.

-Déjanos algo...- Dijo uno de ellos, mostrándole sus negros dientes.

Tras algunos pataleos más, la joven logró zafarse de aquella mordaza y poder gritar...

- Se...! SEÑOR SESSHOMARU!- Fue algo desesperado, pero cuándo aquél hombre le iba a pegar, un torrente de sangre se deslizó por sus pechos desnudos y su vientre, haciendo que ella apartase la mirada asustada.

Los otros tres bandidos huyeron asustados por el hombre que acababa de aparecer de la nada.

Cabello plateado a la luz de la luna, ojos del color del oro...

- Estás bien?- Dijo dirigiéndose a ella. Su mirada era de ira contenida.- Te han llegado a tocar...?

La joven miró algo sonrojada a su salvador, se veía tan poderoso a la luz de la luna...

- Señor Sesshoumaru...No me...- La joven se echó a llorar y se arrodilló - Lo siento mucho, no volveré a irme sin su permiso...

-No quiero que te vuelvas a marchar sin decírmelo...- Dijo con su habitual tono frío.- No lo hagas más, Rin.

-" Pero usted... Tarde o temprano..." - Pensó la joven con tristeza- "Me abandonará..."

Y yo no podré soportarlo.

- Haz el favor de taparte, Rin.- Le dijo él apartando la vista.

-Sí!- Roja como un tomate, la joven se cubrió.

Ambos se adentraron en el bosque de nuevo y desaparecieron, caminando hacia dónde estaba Jaken...

Aquel día Rin despertó no muy tranquila, estaba un poco traumatizada con lo que había pasado la noche anterior… Caminaron toda la mañana, haciendo un breve descanso al mediodía.

No llegaron hasta la noche, cuándo Sesshoumaru divisó la enorme fortaleza... Era un castillo medieval de estilo japonés. La joven Rin se asombró al ver aquello.

“Normal, si Sesshoumaru-sama es un príncipe su madre debe de ser una poderosa reina..."- Pensó embobada ante la imagen de aquella suntuosidad.

-Tú, niña!- Jaken le dio un golpe en la pierna con su vara, haciendo que la chica saliera de su ensimismamiento.- En que estas pensando con esa cara tan estúpida!

Rin le respondió pisándole la cabeza. Sesshoumaru ni se inmutó.

El Taiyoukai ya avanzaba hacia la entrada pero de repente giró a ver a Rin.

Ella paró su pelea con Jaken y le prestó atención.

-No sé si serás bienvenida aquí, Rin...-Estas fueron sus palabras, que dejaron a la chica fría como el hielo. Jaken quedó perplejo ante la expresión de su amo, de un hondo pesar.

Rin calló un momento, pero al final habló con el mismo tono alegre de siempre.

-Pero podré ir con usted, verdad...? Me refiero a que no me va a dejar aquí sola...- Cada vez su voz iba temblando más y más - O sí...?

Tras unos minutos de horrible silencio, al fin el youkai habló:

-Supongo que se podrá hacer algo.- A la joven se le iluminó la cara con solo oír estas palabras.-...

-Si, señor Sesshoumaru, yo haré lo posible para ser bienvenida aquí, se lo juro!- Exclamó Rin, emocionada y alegre - Además, su madre me conoce... Me refiero a que...

(n.d.l.a: Si recuerdan, en el tomo 48 del manga la madre de Sesshy revivió a Rin con el meidou seki (creo que se llamaba así...^ ^))

-Entremos.- Dijo Sesshoumaru, recordando aquello que había ocurrido hacia tanto tiempo. Realmente en ese momento supo que jamás... Jamás la abandonaría. - Deben de estar aguardando nuestra llegada.

Con paso firme se dirigió a la entrada junto con sus dos acompañantes...

La verdad es que cuándo los dos demonios y la humana pasaron por la gran entrada de aquella fortaleza, esta última no fue vista con buenos ojos. Había una gran multitud de demonios importantes de todos los lugares.

-Mi señor...- Se atrevió a preguntar Jaken - Todavía no me dijo el motivo de su visita al castillo de su señora madre.

Sesshoumaru no respondió y el pequeño demonio verde supuso que no deseaba hablar del tema y que tampoco era de su incumbencia. Pero tras dejar de mirar a su amo, divisó una expresión de tristeza en la joven. Que era eso que ambos sabían y él no...?

-Querido Sesshoumaru-sama. - Una voz desconocida hasta entonces habló en un tono amistoso. El Youkai se giró para ver a otro demonio con el pelo de un tono rojo fuego y de punta y ojos púrpuras que le miraba. - Que sorpresa encontrarte aquí...

-Hirei...? Acaso vienes para lo mismo que yo?- Preguntó Sesshoumaru perplejo. Hacía mucho que no veía al espíritu del fuego.

-Claro, vengo para el encuentro de hembras, no es raro verme por aquí.- Jaken y Rin tenían cara de: No le conocíamos y que es eso del encuentro de hembras...? - Pero veo que tu ya... Eh?

Miró a la joven con un espasmo y luego miró al Youkai en busca de respuestas.

- ... - Sesshoumaru no dio nada, solo dejo que hablase.

-Es humana...?- Hizo un gesto de repugnancia a la vez que de fascinación - Increíble, jamás pensé que te llegasen a gustar los humanos... O es que quizás es tu esclava?

-Sólo me acompaña.- Comentó sin alterarse lo más mínimo.

Rin se sentía como un mono de feria ante la mirada de aquél demonio de fuego. Parecía querérsela comer... O si no para que la miraba tanto? Se comenzaba a sentir incómoda ante aquella situación. Todo esto ocurría hasta que la voz de Sesshoumaru soltó:

-No es para comer, así que no la toques lo más mínimo. - Con una de sus garras apartó a Rin de delante de aquel ser.

-Tranquilo amigo, no la pienso tocar es tu presa...- Dijo el youkai apartándose del lugar.- Nos vemos Sesshoumaru-sama...

Tras una pausa, Rin se atrevió a preguntar:

-Sesshoumaru-sama... Que es el "encuentro de hembras”?-La chica lo preguntó inocentemente pero el youkai le respondió con una fría sonrisa, tras la que dijo tan solo dos palabras:

-Algo peligroso.- Tras esto entraron al palacio de la madre de Sesshoumaru y Rin quedó con la duda y recordando la extraña expresión de su señor.

Jaken también dudaba de aquella carta que había recibido su señor hacia algunas semanas... No creía que fuera para el encuentro de hembras. Pero entonces no sabía para que la había mandado... Bueno, en todo caso no era de su incumbencia.

- Señor Jaken...- La voz de la joven lo interrumpió de sus interesantes pensamientos. - Usted sabe que es eso?

-No te incumbe, niña - Dijo con su característico chillón tono de voz.

-Pero usted lleva más años que yo con el señor Sesshoumaru... Debe de saberlo...- Lo miró curiosamente, esperando una respuesta.

-Ah! Maldita cría...- Exclamó el demonio verde no pudiendo resistir a esa mirada. - Bien te lo explicaré, pero no lo comentes con el amo bonito... Pues la cosa va de...

Pero sin embargo Jaken no pudo contárselo a la joven, pues fue interrumpido por la voz de dos youkais:

- Se presenta la señora del castillo.- Al acabar esta frase, una en apariencia joven mujer, de una belleza increíble, cabello plateado, ojos ámbar y con dos marcas que surcaban sus mejillas apareció en la amplia sala.

-Sesshoumaru- Habló con un tono al igual de frío que el de su hijo. En principio no le prestó atención a sus dos acompañantes pero luego se fijo en la humana y mostro una mueca que afeó su bello rostro. - Veo que aún andas con la humana... Hace ya tantos años que la trajiste por primera vez... No ha muerto aún por lo que veo.

-... - Sesshoumaru decidió callarse para no ser agresivo. No sabía por que pero aquel comentario le había molestado sobremanera. Al contrario, sacó la carta que había recibido de entre sus ropajes y la lanzó al aire con su único brazo.- Te dije que no quería una hembra.

Entonces Jaken comprendió el motivo de la cara de Rin y el porqué también de la expresión en el rostro de su amo bonito.

-Al menos podrías conocerla... Sólo quería aprovechar el encuentro de hembras para presentártela.- Soltó la madre de Sesshoumaru para parecer lastimosa.

-No me emparentaré con una hembra que tu hayas elegido.- Dijo tajante el youkai.

-Te repito hijo, que solo quiero que la conozcas. - Repitió la mujer, esta vez más alto.

Sesshoumaru pareció pensárselo durante unos minutos, y tras este tiempo respondió:

-Iré - No aceptaría un matrimonio pero quizás si podría pasar un buen rato con alguna youkai.

Después de todo no era mala idea.

Rin quedó mirando a su señor con la mirada triste, pero enseguida apartó sus ojos de él.

-"Ha aceptado..."- Dijo para sí.

Ha aceptado.

Las palabras de su amo se perdieron en la lejanía y ella no habló demasiado tras esto.

La joven miraba el techo intranquila. No estaba acostumbrada a dormir en un lugar tan... Cómo decirlo...? Elegante?

Se levantó y abrió la puerta corredera que daba al exterior. La luna, en su fase casi completa, brillaba intensamente, cómo si algo extraño e interesante fuera a pasar pronto. Aquella era una de las habitaciones traseras del enorme castillo... Su amo le había mandado que se quedara allí hasta que se marchasen.

-" Pero cuándo será eso, señor Sesshoumaru...? “- Se preguntó admirando aún el bello paisaje. Los jardines eran intensamente bellos cuándo los iluminaba el astro lunar, aunque para ella era la primera vez que observaba aquella esplendorosa vista...

Se sentó sobre el tatami de madera mirando toda la belleza que envolvía el lugar...

Continuará... ?

ShoraH

..:: Memorias de un sentimiento ::..


Joder, siempre es lo mismo…!

Recuerdo que comencemos a salir un día del mes de Marzo de un año que ahora no me viene a la cabeza... Aunque ha durado muy poquito, será algo difícil de olvidar para mí, para él no se...

Una semana en las nubes por él... He sido una tonta?

Pues la verdad es que no lo sé pero si ya se acabó que le vamos a hacer...

Cuándo le tenía tan cerca un extraño sentimiento se apoderaba de todo mi cuerpo...

Era cómo si estuviera en un sueño.

Me gustaba su olor y me seguirá gustando siempre.

Y pensar que le sigo amando.

Que tonto es el amor, si es que esto realmente era amor.

Se que lo era.

Pero ahora que todo se ha perdido, que simplemente hemos quedado cómo amigos...

Siento que le he perdido

Adiós si o no?

NO LO SÉ

SI!! ES UN HIJO DE SU MADRE Y UN ESTUPIDO AMARGADO QUE NO SUPERA SUS TRAUMAS!!!!!!!

Espera.... Coño es como yo.

No, no es como yo...

Ya todo da igual, volver a comenzar sería lo mejor…

Olvidar y volver a comenzar !!

Aunque todo esto suene demasiado falso en mi cabeza, mi cerebro…

-“ Estamos en Abril, piensas seguir metida ahí todo el tiempo y hablando conmigo…? “– La que habla es mi cabeza, siempre con su crítica visión de las cosas, y obligándome a salir de mi profundo dolor… - “Oye, me oyes estúpida ¿? “

“ Por que tengo que salir…? No tengo ganas, me siento tan bien aquí… - Digo reconfortándome en mi imaginario asiento de piel, situándome justo en el centro para no caerme… - Allí fuera todo el mundo me hace daño… No me quieren con ellos y yo me siento tan estúpida y avergonzada…

Observo mi muñeca izquierda, dónde tres pequeñas incisiones ya casi cicatrizadas se han dibujado en mi piel… Desde Marzo. Todavía me dan pinchazos.

“Vamos, sal ¡!” – Mi mente sigue hablando pero yo no le pienso hacer caso… Es idiota! - “Acaso no me oyes ¿? “

“No ves que no, estoy sorda para ti…! “- Mi voz suena amargada. Me molesta sobremanera que ella diga lo que tengo que hacer… - “No soy tu hija ni tu perro “

“Yo sólo estoy en tu cabeza, no soy mas que tu mente, la que siempre te confunde y te incita a hacer cosas extrañas, pero soy la que mejor te conoce… “– Me parece que esta cómo una cabra, mis pensamientos están cada vez más alterados… Mi agotamiento de paciencia esta llegando a límites insospechados... No soporto a esa zorra. – “Te estás irritando querida ¿? “

“ … “– Acaso no ve que me tiene harta, acaso no ve que no quiero salir de aquí, no quiero ¡? – “Olvídame ¡! “

“Vamos por favor… Acompáñame “– Su voz de repente suena más profunda, y su mano se llena de luz, una luz cegadora que amenaza con devolverme al mundo del que vengo o del que simplemente soy una intrusa… Las canciones que me habían ayudado a seguir hasta hace poco me ayudan a renacer, suenan cómo en una película de fantasía cuándo esta a punto de suceder lo más importante, la fase de la verdad…

En ese preciso momento me despierto con una impresionante ralladura en la cabeza y aún sintiendo lo que sentía en el sueño…

La asquerosa verdad vuelve a mi cabeza en este preciso momento….

“Habrá que volver a la realidad “– Me digo preguntándome cómo he llegado hasta mi cama desde mi confortable sillón de piel. – “Mente… Estás ahí ¿? “

-“No, si te parece… “

Que coño he hecho yo para merecer esto ¿?

“Por que siempre me repito lo mismo, mente ¿? “ – Digo con un extraño picor de ojos y la sensación de no estar en mi cama, sino en el espacio sideral… - “Siempre hago y digo lo mismo, me repito demasiado, nunca digo la verdad, soy una falsorra, siempre me equivoco, no entiendo nada… “

“Pues tu sabrás, yo eso ni pinto ni corto… “

“Pero lo tendrías que saber pedazo de guarra… “– Digo con la cara de no saber por que me esta diciendo eso, aunque lo comprenda demasiado bien…- “Anoche me sacaste del pozo de la oscuridad otra vez… “

“Necesitas un psicólogo”

---- FLASH BACK ----

- Verás, es que tengo un problema desde pequeña, me hicieron cosas y desde entonces ya no soy la misma… - La chica habla con mirada perdida y con tono de voz raro. – Usted cree que mis problemas sexuales vienen a raíz de eso… También las ganas de que me fuercen sin yo quererlo y de que me follen sin parar… Usted cree que es por eso ¿? Déme una solución porque yo no sé que hacer…

- Lo siento pero yo no puedo hacer nada, lo debes superar tú sola, aprender a comprender lo que no entiendes…

---- FIN FLASH BACK ----

“No me gustan los psiquiatras, no solucionan los problemas… “

“Depende “

“Y tu que sabes, yo creo que no sirven para nada “

“Si que sirven “

De todas maneras nada de esto tiene sentido.

< ShoraH >

...::: Un largo y duro viaje :::...

" Hoy, junto con este recién empezado blog, comienzo un viaje que durará años y con el que aprenderé lo que me falta por saber de esta vida. No se trata de un viaje cualquiera, tampoco de uno a un lejano y extraño país, simplemente es el largo y duro camino que me espera para alcanzar mis sueños, ilusiones...

Sé que será largo, duro, que habrá momentos penosos en los que tenga ganas de morir y de dejarlo todo de lado, momentos felices en los que querré seguir adelante, de vivir, de ayudar a los demás de vivir mis fantasías e utopías personales. Pese a todo lo malo y bueno sé que seré capaz de vivir en esta tierra que a la vez es de todos y de nadie, este mundo que nos deja perplejos en sus incontables facetas.

Cada día hay algo más que me quiere hacer quedarme aquí...!

Aunque a veces la vida me parezca un camino lleno de agujeros dónde siempre caigo, todo lo malo siempre viene acompañado de algo bueno. Aunque la vida no sea un camino de rosas, siempre debemos mirar las pequeñas cosas, las palabras amables, el sol que nos alumbra todas las mañanas, las gentes, la naturaleza...

Todo lo bello que hay en este mundo, lo que nos suele hacer querer vivir a todas las personas. Dejémonos iluminar por ese, nuestro astro más brillante que nos da la luz para poder ser así personas felices, si bien seremos felices a nuestra manera, pero con eso ya es suficiente para poder vivir... "

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