Prólogo. Triste despedida… Muerte de un ser querido.

La lluvia caía lenta y apenas se notaba, pero calaba hasta los huesos. La joven de espaldas se lamentó... Había dejado su paraguas en casa. Y aquel era un día de verano que pese a la calor, el agua caía en poca cantidad pero sin cesar.

-Akatsuki!- Llamó una voz familiar, dirigiéndose a la joven de doce años, pelo castaño claro y ojos azulados.- Tsuki-chan !!

La joven se dio la vuelta para ver a una chica unos años más mayor que ella, con uniforme de marinerita y pelo pelirrojo... Sus pupilas eran grises.

-Narumi-sama!!-Exclamó la joven al verla, y se tiró hacia ella.- Cómo estás hermanita?!*

La pelirroja era una de sus mejores amigas desde que había llegado a Japón hacía unos siete años. Al principio nadie se acercaba a ella por que además de ser nueva era medio china y por lo tanto una Gaijin...

Durante mucho tiempo había estado completamente sola, pero un día había conocido a Narumi y todo había cambiado. Ella la había echo descubrir que no estaba sola y que debía ser fuerte...

La chica sacó de su bolsa un paquete y se lo entregó a Akatsuki. Ella se sorprendió.

-Es para mí?- Preguntó un tanto emocionada.

-Claro, pero... Es una despedida.- Dijo en tono triste.- Lo siento Tsuki-chan, pero mañana me voy...

-Cómo, pero... Dónde?-Preguntó conmocionada por la noticia.- Pero por que te vas Naru...

La chica calló un rato pero al fin habló.

-Me voy a Estados Unidos, mis padres se oponen a que este con mi novio... Por eso me voy...Lo siento Akatsuki.

Narumi comenzó a frotarse los ojos para tratar de esconder sus lágrimas, pero le fue imposible. La otra chica no pudo reprimirlas.

-Pero solo tienes diecisiete años... Có... Cómo te vas a ir...? Snif!- Tartamudeó debido a los sollozos.- Naru no quiero que te vayas!

-Vamos Tsuki-chan, nos llamaremos todas las semanas y también nos cartearemos...- Ambas se abrazaron sin poderlo evitar.- Vamos...

Después de tan triste despedida, Narumi acompañó a Akatsuki a casa y le dijo que abriera el paquete. Era una especie de libreta, un diario...

-Eso es para que escribas en él todos tus pensamientos e inquietudes, JA JA!- Rió. - Y luego hay otra cosa...

Se sacó una especie de cadena del bolsillo de su uniforme y se la puso en el cuello a la chica.

-Esto es para que no me olvides. Lo cogió con las manos y vio que era una especie de dragón blanco con una inscripción detrás: " A.P.S 5-5-1998 ".

-¿Quiero que estés bien, de acuerdo?- Preguntó, esperando un si por respuesta.- Y no dejes que te tomen el pelo, de acuerdo?

-Si... -La vio marchar y entró a su portal sin ganas de nada.- "Nunca voy a olvidarte Narumi"

Abrió la puerta del segundo, y entró en el interior del piso.

-¿¡Papá!?- Preguntó triste. - ¿Estás ahí?

Entró al comedor y vio un sillón que estaba de espaldas. Su padre estaba sentado en el pero no le respondía.

-Papá... - Vio algo blanco en el suelo... Una nota; la cogió. Leyó:

" Lo siento... No me mires por favor"

La joven entonces, dio la vuelta al sillón para descubrir algo que la dejo helada y con una sonrisa de incomprensión...

Continuará...


Shorah~